Reflexión
Las nuevas generaciones llegan al trabajo con otras metas y aspiraciones. Si queremos retener su talento, no basta con pedirles que se adapten a las estructuras que heredamos; las organizaciones también tenemos que cambiar.
En Findasense defendíamos la autonomía, la maestría y el propósito como bases de nuestra cultura. La transformación digital nos exigía simplificar procesos, ser más ágiles y dar espacio a equipos autogestionados. En mi opinión, una empresa con menos jerarquía y más colaboración puede aprovechar mejor el potencial de su gente.
También me preguntaba si estábamos debatiendo, impulsando o construyendo compañías más sociales. No es la misma cosa. Abrí esa conversación desde Insights de Findasense porque el cambio cultural se comprueba en la forma de trabajar, no en una declaración de intenciones.
Quiero empresas capaces de escuchar lo que las personas esperan de su trabajo y de convertir esa escucha en autonomía, igualdad y responsabilidad compartida.
