Actualización
El momento en que crecimos puede influir en cómo descubrimos productos, hablamos con las marcas y decidimos qué comprar. Por eso me interesa comprender a cada generación antes de diseñar una experiencia de cliente.
En mi publicación hablaba de la generación Z y de su relación con los canales digitales, la personalización y la inmediatez. También planteaba el interés de muchos millennials por la salud y el medioambiente. Son pistas para hacer mejores preguntas a los clientes, no una descripción que encaje con todas las personas de una edad.
Conviene precisar los nombres. Pew Research Center sitúa a los millennials entre 1981 y 1996 y el inicio de la generación Z en 1997; las fronteras generacionales no son leyes universales. «Centennials» se usa para esa generación Z, no para crear una generación distinta a partir de 2010.
¿Cómo llevamos esto a la práctica? Yo contrastaría las hipótesis sobre hábitos con lo que hacen y piden los clientes de cada marca. En «Qué esperan millennials y centennials de la experiencia de cliente» vuelvo sobre esa relación entre expectativas y servicio.
