Actualización
Una persona consulta el móvil para informarse, comparar o decidir una compra. Cada una de esas consultas puede ser un micromomento. En mi opinión, las marcas necesitan entender qué busca el cliente en ese instante, no limitarse a repetir el mismo mensaje en todos los canales.
La hiperconectividad también fragmenta la atención. El recorrido cotidiano del consumidor combina pantallas, consultas breves y decisiones que no siempre siguen una secuencia previsible. Por eso una experiencia pequeña puede importar mucho si llega en el momento oportuno y resuelve algo concreto.
El reto para el marketing es crear experiencias breves y memorables a la vez. Brevedad no debería significar falta de contenido: una respuesta clara o un paso sencillo pueden valer más que una comunicación larga que interrumpe sin ayudar.
