Resumen
Resumen editorial
Rafael Tamames defiende, ante la polémica del anuncio Dear Sydney de Google Gemini, la libertad de las marcas y los consumidores para usar la IA como cada uno decida.
Actualización
En medio de la emoción de los Juegos Olímpicos de París, un anuncio protagonizado por el chatbot Gemini, «Dear Sydney», ha desatado una intensa controversia. En el anuncio, un padre pide ayuda a Gemini para que su hija escriba una carta a su heroína deportiva.
Las críticas: que promueve una paternidad perezosa y subestima la capacidad de la niña para comunicarse auténticamente, y que imagina un mundo donde habilidades humanas básicas, como escribir, sean dominadas por la IA. Google respondió que el objetivo era crear una historia auténtica, y que el chatbot puede ser un punto de partida para quienes buscan inspiración. Mi respuesta es libertad: libertad para que un padre decida inspirarse como quiera, libertad para que Google haga el anuncio que le dé la gana, y libertad para que los consumidores usen lo que quieran y premien o castiguen a las empresas por ello.






