Actualización
Un artículo de Mª Julia Prats en Expansión me hizo pensar en qué llamamos cultura organizativa. No se limita a los valores que aparecen en una presentación.
La cultura se ve en el talento que elegimos, los procesos internos que sostenemos, cómo asignamos recursos y qué prioridades respetamos cuando llegan las decisiones difíciles.
Prats recurría al ejemplo de Sterling Bank y Abubakar Suleiman. Me quedo con esa idea práctica: la cultura no es una declaración, sino lo que hacemos una y otra vez.
