Actualización
Invertir en experiencia de cliente empieza por escuchar su voz. Los datos y la información que nos dan las personas permiten entender sus necesidades y equilibrar la atención al cliente con los objetivos de ventas.
En mi opinión, la experiencia pesa más que el precio o la reputación en la preferencia y la recomendación de una marca. Por eso no basta con mejorarla a ciegas: hay que medirla para saber dónde falla la atención y qué cambios ayudan a los clientes.
Una medición útil puede orientar la captación, sostener relaciones duraderas y guiar acciones personalizadas. Ya abordé distintas formas de hacerlo en Más allá del NPS: cómo medir la experiencia de cliente.
