Actualización
En 2023 empecé a notar que la conversación sobre IA ya no trataba solo de un futuro lejano. Los sistemas podían asistir en tareas intelectuales y cognitivas, y eso despertaba tanto curiosidad como resistencia al cambio.
Quise abrir un debate sobre cómo convivirá nuestra mente con estas herramientas. Entiendo el miedo, pero me sitúo entre quienes creen que la inteligencia humana puede seguir desarrollándose al mismo tiempo que la IA.
Aprender a formular mejores preguntas, revisar las respuestas y adaptarnos a tareas nuevas me parece más útil que quedarnos inmóviles. Sobre las consecuencias para el empleo, compartí mi postura en esta reflexión.
