Reflexión
¿Existe la privacidad en internet si aceptamos cookies y permisos sin entender qué datos cedemos? En noviembre de 2020 me hacía esa pregunta cada vez que una pantalla me pedía consentimiento antes de dejarme seguir.
Podemos debatir si hacen falta más regulaciones, pero para mí la transparencia en el manejo de los datos es el mejor punto de partida. Una persona debería poder comprender qué entrega y para qué se va a utilizar su información.
No basta con esconder la respuesta detrás de textos largos y botones rápidos. Necesitamos que el límite lo puedan poner las propias personas de manera consciente. Eso exige hablar claro y respetar sus decisiones.
La discusión sobre el valor de los datos sigue abierta. También he escrito sobre el fin de las cookies y la importancia de los datos propios para las marcas.
