Actualización
En 2021 se hablaba del fin de las cookies de terceros. Para mí, ese cambio no significaba el fin de los datos en la web, sino la necesidad de construir otra relación digital con las personas. La retirada que entonces se esperaba no debe confundirse con un hecho ya consumado.
Segmentar mejor exige conocer al consumidor real: escuchar sus necesidades, ofrecerle una propuesta de valor y trabajar con los datos que decide compartir directamente con la marca. El CRM y los datos propios cobran sentido cuando ayudan a cuidar esa relación, no cuando sustituyen el conocimiento del cliente.
Mi compañero Mariano Russo explicó en El Financiero de Costa Rica la diferencia entre los datos recogidos directamente con consentimiento y las cookies de terceros. La privacidad y marcos como el RGPD y la CCPA plantean la pregunta de fondo: qué información necesitamos de verdad y cómo respetamos la decisión de cada usuario.
