Actualización
En diciembre de 2023 veía tres aplicaciones de la IA generativa que ya merecían la atención de quienes dirigían marketing y comunicación: automatización, personalización e ideación.
Automatizar parte del trabajo abría tiempo para revisar qué queríamos comunicar. La hiperpersonalización a escala planteaba otra pregunta: cómo adaptar los mensajes sin perder el criterio sobre lo que necesita cada audiencia.
También cambiaba la forma de probar ideas. Lo que antes llevaba meses podía ensayarse en menos de un mes, según la reflexión que compartí entonces. Eso no eliminaba la necesidad de elegir bien qué valía la pena probar.
Para un director de marketing o de comunicación, la cuestión no era usar IA por usarla. Era decidir dónde podía ayudar al equipo a trabajar mejor.
