Reflexión
Retener talento exige conocer lo que necesita cada persona y ofrecer oportunidades para aprender. En mayo de 2021 compartí esa pregunta a raíz de una lectura sobre desarrollo profesional: no podemos reducirla a una nueva ventaja ofrecida desde recursos humanos.
McKinsey publicó entonces una encuesta en la que el 70 % de los empleados decía que su sentido de propósito estaba definido en gran medida por el trabajo. El mismo análisis señalaba una brecha entre lo que vivía la alta dirección y lo que percibían los equipos. El reto para los líderes era ayudar a conectar las tareas diarias con un significado personal, no anunciar un propósito y darlo por resuelto.
También compartí una columna de Laura Di Prisco sobre seguridad psicológica: cuidar a las personas incluye darles confianza y autonomía. En Findasense trabajábamos el feedback transversal con tres pilares de nuestra cultura EPIC: competitividad vinculada a la producción, colaboración para mejorar la calidad y conexión entre personas.
Mi columna posterior sobre liderazgo disruptivo insistía en llevar el liderazgo a todos los niveles. Encontrar un propósito, pedir ayuda y escuchar feedback requieren tiempo y prácticas concretas; no nacen de un eslogan.
