Actualización
Me llamó la atención el contraste entre los titulares sobre los riesgos de la IA y lo que se debatía en unas jornadas de ELLIS Alicante. Allí se habló de su capacidad para mejorar la calidad de vida y complementar la imaginación humana.
Entre las voces que seguí estaban Ricardo Baeza-Yates y Ari Font Llitjós. También apareció una preocupación de fondo: muchas personas aún no cuentan con las competencias digitales necesarias para evaluar estas herramientas con criterio.
Por eso prefiero hablar de formación digital y ética junto a los riesgos. Sin conocimiento, ni el entusiasmo ni el miedo nos ayudan a decidir bien qué hacer con la tecnología.
