Actualización
Estoy observando cómo algunos medios utilizan sus canales de WhatsApp para compartir actualizaciones breves y contenido que consideran relevante para su audiencia. Casos como The Atlantic me hacen pensar en lo que pueden aprender de ese formato las marcas.
Si trabajas en comunicación o marketing, la lección no es abrir otro canal por inercia. Yo empezaría por preguntarme qué información merece llegar allí, con qué frecuencia y de qué manera podría generar una relación más útil con quien la recibe.
También veo límites importantes. El canal ofrece pocos datos sobre cada usuario y la experiencia depende de las decisiones de diseño de WhatsApp. Una marca que construya allí su relación con la audiencia no controla por completo ni los datos ni el recorrido.
Por eso me interesa el equilibrio: mensajes concisos y pertinentes, sí, pero con una estrategia que no confunda estar presente en una plataforma con conocer mejor a las personas.
