Resumen
Resumen editorial
Tras un encuentro con el biógrafo de Maradona, Daniel Arcucci, Rafael Tamames traslada al mundo empresarial las lecciones de liderazgo del astro argentino en el Nápoles.
Actualización
Tuve la suerte de pasar un día con Daniel Arcucci, biógrafo de Maradona, en un reciente viaje a Buenos Aires. Maradona no fue un ejemplo en algunas cosas; sí lo fue en muchas otras. Desde su niñez tuvo la responsabilidad de sostener a su familia, dependiendo de su talento, y eso para un niño es mucho.
En Nápoles llegó a unas cotas de liderazgo poco alcanzadas por un deportista: lideró aquel proyecto como jamás se había hecho antes, aceptándolo, llevándolo encima y tirando de sus compañeros —Careca fue al Nápoles porque estaba Diego—. Innovó con su propuesta de fútbol de ataque, y lideró cinco años la revolución del sur de Italia contra el todopoderoso norte.
Lo llevo a mi terreno, el empresarial: ojalá todos los empresarios tuviéramos ese nivel de talento y excelencia, además del valor de afrontar el liderazgo con la responsabilidad que supone. Tus decisiones determinan el devenir de otras personas, tanto en tu vida personal como profesional.
