Reflexión
Reunirnos en un bar con amigos, familia o compañeros es una costumbre muy nuestra. Tras la crisis sanitaria, en Findasense quisimos entender qué había cambiado en esas visitas y qué necesitaban quienes volvían a los establecimientos.
Nuestro estudio «La vida en los bares y la nueva normalidad» abordó dudas sobre seguridad, tiempos de estancia y nuevas formas de consumir. En un Findatalk llevamos esas preguntas a un ejercicio para detectar cambios de comportamiento con nuestras metodologías.
Creo que las marcas de alimentación y bebidas pueden ayudar al sector por dos vías concretas: facilitar herramientas tecnológicas que apoyen el trabajo diario de los empleados y asumir un papel educativo ante los consumidores para acompañar los nuevos hábitos.
No se trata de imponer una respuesta única a todos los bares. Antes de proponer soluciones necesitamos escuchar a quienes trabajan en ellos y a quienes vuelven a sentarse a sus mesas.
