Resumen
Resumen editorial
Esta reflexión amplía una conversación de Rafael Tamames con Fernando González, director de El Observador España, sobre Peter Thiel, Argentina y la capacidad de las empresas para convertir la inteligencia artificial en rendimiento real.
Actualización
Esta semana Fernando Gonzalez, director de El Observador España, me preguntó por Peter Thiel y Argentina.
Le respondí algo que puede sonar exagerado:
«Que Thiel esté viviendo en Argentina es como si los Beatles se hubieran ido a vivir allí».
No es una boutade. Es una señal.
Cuando el inversor más grande del mundo elige un país que se está desregulado y con talento humano, no está comprando tierra. Está viendo algo que la mayoría de gobiernos, y de consejos de administración, todavía no ve. No lo están viendo.
La ventaja no la tiene quien más regula, sino quien primero ejecuta.
Hoy, desde Vivid Vision | Venture Studio, trabajo como operating partner de IA con compañías de España e Iberoamérica. Y veo lo mismo una y otra vez: la mayoría ya está probando IA. Casi ninguna le está sacando rendimiento real.
La diferencia entre esas dos cosas no es tecnología. Es muchas veces la regulación. Es quién en la sala tiene mandato para decidir, medir y corregir.
Argentina puede perderse este tren tecnológico si no lo aprovecha ahora. Tu empresa también.
¿Tu organización está probando IA, o la está gobernando?







