Actualización
Hablé ayer en un panel con Daniel Lacalle y Javier Martínez-Fresneda en el "XIX Foro Atlántico" de la Fundación Internacional para la Libertad en la Casa de América.
Le dije algo que incomodó a más de uno en la sala.
He creado 7 compañías y vendido cuatro. Todas tecnológicas. Y lo que más me preocupa de la IA no es el progresismo, siempre van a entrar con regulación, eso ya lo sabemos.
Me preocupan los que deberían ser aliados.
Las grandes empresas de IA llevan años pidiendo regulación en público. Con trajes y PowerPoints sobre "seguridad" y "responsabilidad".
¿Por qué una empresa con miles de millones en caja pide que la regulen?
Porque la regulación es su mejor arma competitiva.
Una auditoría obligatoria no les cuesta nada a ellos. Aplasta a cualquier startup europea que intente competir.
El resultado es lo que hay: en 2024, EE.UU. produjo 40 modelos de IA relevantes. Europa produjo 3. Los tres franceses.
El 75% del capital riesgo mundial en IA fue a EE.UU. Europa se quedó con el 6%.
Y ahora Bruselas está dando marcha atrás en su propia ley — retrasando las obligaciones clave hasta 2027 y 2028. La misma ley de la que se vanagloriaban.
Lo dijo Draghi sin rodeos: solo 4 de las 50 mayores tecnológicas del mundo son europeas.
Regulamos lo que no construimos. Y mientras regulábamos, los demás construían.
¿Tu empresa está esperando a que Europa decida qué puede hacer con la IA?







