Actualización
La IA generativa ya produce textos, imágenes, música y vídeo. En mi opinión, la creación de contenidos es el primer sector afectado por este cambio. No creo que sea motivo para el pánico, pero sí para revisar cómo trabajamos.
A efectos prácticos, ChatGPT funciona casi como un buscador sofisticado: le haces una pregunta y devuelve contenido que parece casi listo para usar. Esa rapidez abre posibilidades para quienes escriben, diseñan o comunican, pero también nos obliga a decidir qué valor aportamos nosotros.
No creo que el periodismo vaya a desaparecer. La IA puede encargarse de tareas repetitivas y ayudar con los primeros borradores; investigar una noticia, elegir qué importa y responder por lo publicado sigue siendo trabajo de personas. Pienso lo mismo de otras profesiones creativas.
Ya había reflexionado sobre asistentes como Siri y Alexa en una edición de Buzzwords dedicada a ambos asistentes. La pregunta para quienes creamos contenidos no es si debemos ignorar la IA, sino cómo aprovecharla sin perder nuestra voz y nuestro criterio.
