Actualización
La experiencia digital y la física ya no pueden funcionar como dos mundos separados. Los clientes se relacionan con una marca a través de ambos y esperan reconocer la misma atención a lo largo del recorrido.
Para las empresas, el reto combina inteligencia artificial, acceso y almacenamiento de datos y la capacidad de generar ideas útiles para marketing. No se trata de acumular información, sino de entender qué nos dice cada punto de contacto.
Después hay que moverse con agilidad para convertir lo aprendido en experiencias mejores. ¿Reconoces estas dificultades en tu empresa? Esa era la pregunta que dejé a las marcas en 2022.
