Actualización
En mi opinión, la digitalización permite a cualquiera competir de igual a igual con una gran empresa. Una empresa pequeña puede encontrar clientes, publicar sus ideas y ofrecer un servicio sin depender de la escala de un gran actor tradicional.
Plataformas como Booking y Airbnb cambiaron la intermediación turística. Google y las redes sociales transformaron la circulación de información, los anuncios y el acceso a las audiencias. Las reglas de acceso ya no son las de antes.
Ahora el desafío es ganarse una reputación y conservar la confianza. Estar en una plataforma no sustituye una propuesta valiosa ni la experiencia que recibe el cliente.
