Actualización
En marketing, creo que conviene repartir bien el trabajo. Las personas ponemos creatividad, dirección y conocimiento de la audiencia; la IA puede ayudar a explorar opciones y acelerar tareas.
Antes de publicar contenido asistido por IA me haría seis preguntas: a quién se dirige, si conocemos a esa persona, si suena auténtico, si encaja con la marca, si invita a actuar y si resuelve una necesidad real.
La rapidez no sustituye esas comprobaciones. También revisaría la procedencia del texto y de las ideas para evitar atribuciones falsas o posibles problemas de plagio.
El objetivo no es que la herramienta hable por nosotros, sino que ayude al equipo a comunicar con más criterio.
