Actualización
En febrero de 2023 compartía una intuición de Alexandre Kavinski: la IA podía cambiar profundamente la forma de buscar información y, con ello, los negocios que dependían de las búsquedas. Yo coincidía en que el predominio de Google empezaba a ser una pregunta abierta.
El debate llegaba cuando Microsoft y Google preparaban anuncios sobre sus herramientas de IA. No sabía quién ganaría esa carrera, pero creía que las respuestas generadas y las nuevas interfaces obligarían a revisar cómo nos encuentran los clientes.
Unos días después retomé la pregunta con un meme hecho con Imgflip, una herramienta que entonces incorporaba generación automática de textos. La broma dejaba una cuestión empresarial muy seria: ¿cómo cambia nuestra estrategia si también cambia el buscador?
