Actualización
Durante una vendimia en Abadía Retuerta volví a sentir el valor de concentrarme en una sola tarea. Recoger uva parecía algo sencillo, pero me dio tiempo para prestar atención a lo que estaba haciendo.
Recuerdo esa sensación cuando el ruido o la ansiedad dispersan mi cabeza. Volver a una actividad concreta y a la naturaleza me ayuda a recuperar el foco.
No propongo la vendimia como solución universal. Comparto una experiencia que me recuerda que también podemos buscar momentos de calidad fuera de los estímulos digitales, para nosotros y para las personas con las que trabajamos.
