Actualización
Este mes me llegó una sorpresa en la factura de Claude. 300 euros extra sobre los fees habituales.
Todo generado por consultas a bases de datos en Notion a través de Claude Cowork.
Cada consulta consume tokens. Cuando multiplicas eso por un equipo que usa la herramienta todo el día, la factura se mueve sola sin que nadie lo haya decidido.
No lo anticipé. Lo descubrí cuando revisé el dashboard.
Lo curioso es que llevo meses escribiendo sobre esto en mi newsletter Buzzwords. Lo sé en teoría. Y lo viví de todas formas.
Porque el problema no es el precio por token, ese baja. El problema es que el consumo sube más rápido.
Gartner calcula que el gasto mundial en IA alcanzará 2,59 billones de dólares en 2026, un 47% más que el año pasado.
CFO Dive documentó este año que la gestión del coste ya es uno de los cinco mayores frenos a la adopción de IA entre directores financieros.
No es falta de presupuesto. Es falta de visibilidad sobre dónde se va ese presupuesto.
Y no es solo el coste por token. Gravitee encuestó a 750 responsables de tecnología en abril y encontró que la flota de agentes de IA se duplicó en cuatro meses, mientras la cobertura de monitorización sigue estancada en el 52%.
Casi la mitad de los agentes en producción corre sin ningún tipo de supervisión.
En 11 días, el 2 de agosto, entran en vigor los poderes de sanción del AI Act europeo.
Las empresas que no tengan inventario de sus agentes y sus costes van a tener un problema que no es solo de factura.
Llevo 30 años fundando empresas. El coste que no mides es el que te come el margen.
¿Sabes exactamente cuánto le cuesta a tu empresa cada tarea que le pides hoy a la IA?







