Resumen
Resumen editorial
En una entrevista con La Razón junto a otros fundadores, Rafael Tamames desmonta el mito de que todo inversor debe haber sido antes emprendedor.
Actualización
Hace unas semanas Arantxa Herranz nos entrevistó a Javier Andrés Marín (fundador de Ticketea→Eventbrite y ahora Luzia), José del Barrio (La Nevera Roja→Samaipata) y a mí, sobre el paso de emprendedor a inversor.
Mi reflexión más contundente: no todo inversor debe haber sido emprendedor antes. Desmonto el mito romántico. Hay auditores, fiscalistas y expertos en finanzas que aportan valor crucial sin haber fundado startups. La diversidad de perfiles enriquece el ecosistema.
Mi motivación para invertir no es la rentabilidad máxima: es dar ejemplo al ecosistema, diversificar conocimiento, mantenerme conectado con sectores que desconozco y aplicar ética y transparencia por encima de “inversores famosos”. Nunca he dejado de emprender: lidero Vivid Vision, mi séptima startup, mientras invierto. Para mí la inversión es una faceta más, no la evolución natural.
Como dice Javier: “es tan difícil que las cosas vayan bien, que primero quiero conocer a la persona”. Y José lo resume perfecto: “el emprendedor ve cómo hacer que funcione; el inversor debe preguntarse si es la mejor oportunidad”.
Mi criterio de inversión: valoro que el emprendedor esté poniendo todo de su parte, hasta hipotecar la casa si es necesario. Eso demuestra convicción real.






