Resumen
Resumen editorial
El propósito empresarial debe conectar con la ambición sana de crecer y aprender, no convertirse en un mantra vacío.
Actualización
Hemos repetido tanto la palabra propósito que corre el riesgo de perder su significado real.
El propósito conecta con una ambición sana: querer crecer, aprender y aportar algo que trascienda la tarea inmediata.
Cada organización debe pensar con honestidad qué representa para ella y cómo se traduce en decisiones concretas.
Repetirlo como un mantra vacío no transforma una cultura; vivirlo sí.
Fuente: columna de Laura Zamarriego en Ethic.
