Actualización
Releyendo «Vivid Vision», de Cameron Herold, uno de mis libros de cabecera, he vuelto a una parábola sobre el trabajo y el sentido que le damos.
Tres hombres hacen ladrillos. El tercero, al explicar lo que está haciendo, dice que construye una catedral. Esa forma de mirar la tarea cambia la escala de la conversación.
Creo que cada persona de una empresa debería entender la visión global y reconocer el lugar que ocupa en ella. Hacer bien los ladrillos importa, pero saber para qué se hacen ayuda a conectar el trabajo diario con el proyecto compartido.
Como líder, la parábola me obliga a preguntarme si he explicado esa visión con suficiente claridad. No basta con dar tareas: necesito que cada persona pueda ver la catedral.
