Actualización
En mentorías, consejos de dirección y mis propias empresas he visto planes con objetivos claros sobre el papel que luego no se convierten en trabajo compartido. En más de la mitad de los casos que recordaba al escribir mi post de 2023, faltaba alineación o capacidad de ejecución. Es mi observación, no una estadística general.
Por eso propongo cuatro preguntas: ¿puede ejecutarse la estrategia?, ¿hay expectativas y responsables definidos?, ¿se comunica?, ¿existen acciones que lleguen al conjunto de la organización? Si una respuesta es no, conviene trabajarla antes de seguir.
La ambigüedad, la falta de capacidad y la opacidad dificultan el avance. Revisaría el plan con datos y con las personas que deben llevarlo a la práctica, no solo en una presentación.
